Sarmiento le ganó 4-2 a Social Lynch y se quedó con el título de esta fase inicial de la Elite 1.

Banderas en tu corazón, yo quiero verlas, ondeando luzca el sol o no… Banderas rojas (verdes), de lienzo blanco en tu corazón. Y así como un día del año 1996 los redondos componían esta canción que sería una de las más grandes obras de la banda, nace con ella un himno que fue muchas veces asociado a momentos destacados del fútbol. Un grito de libertad y de amor urgente. “luzca el sol o no” porque no siempre el sol va a estar de nuestro lado, ni siempre va a salir de nuestra vereda, pero que esa bandera que hoy agitás siempre sea tu pasión. La bandera de tu corazón.
Sarmiento de Olivos, el que ayer el sol estuvo de su lado. Con sus trapos copando la Catedral, con sus clásicos himnos y papelitos blancos que quedan suspendidos en el aire y con su gente acompañando una vez más en esta final. En este partido donde la suerte a veces acompaña y le da el premio al mejor postor.

Señora, señor, este partido arranca con un ping pong de llegadas en minutos para ambos equipos. Para no aburrirse, para estar con los sentidos bien atentos y para ver quién sería el primero en abrir el marcador. Los arqueros que se hacen figura salvando a sus equipos en oportunidades similares. El primer gol llega de la mano de Patricio Almeida, tras un córner y un buen cabezazo para convertir el 1-0, que poco duró ya que a los segundos en una hermosa aparición de Elian Romero y Agustín Peralta, tirando paredes, Elian Romero pondría la igualdad y en otra aparición de Romero dando un bombazo al arco y aprovechando el rebote en esta oportunidad Thomas Prado, para dar vuelta la historia 2-1 e irse al descanso con esta victoria parcial. En el complemento y aprovechando un error del arquero, Thomas Prado vuelve a convertir poniendo 3-1 el marcador y dando un aire de respiro. A los 15´ y con zurdazo de Luciano Gauna en una personal y dando rebote, el que aprovecha y aparece es el goleador de Social Lynch, Omar Piccioni para poner las cosas 3-2 aún quedando tiempo por jugar, presionando y buscando la igualdad. Y en una personal de Francisco Fiordeoliva, con un gestito de suerte, convierte el 4-2 aprovechando un error del arquero de Lynch que se le mete entre las piernas.

Fin del partido, globos verdes y blancos inundan el campo de juego. Con los protagonistas festejando y saltando en lo más alto. Sosteniendo el cheque y título de Campeón. Un equipo que parece estar en la senda del bien, con la suerte de su lado, a días de emprender un nuevo sueño y disputar la División de Honor en Mendoza. Y siguiendo con este himno de los redondos, parafraseando “este asunto está ahora y para siempre en tus manos, nene” El presente brillante de un Sarmiento que parece tener todas las piezas del rompecabezas y que si quiere seguir haciendo historia deberá confiar y apostar todo su potencial. Felicidades Campeón y buen viaje!

















